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LOS 12 CURADORES DEL DOCTOR BACH

Sábado, agosto 7th, 2010

LOS 12 CURADORES DEL DOCTOR BACH

Regulan las relaciones interiores de cada persona consigo misma.

Cada curador constituye una emoción básica que define cuál es la lección a aprender y cuál es su emoción

Pone en contacto y armoniza: La personalidad (realidad terrena o material de la persona) cuyo instinto es la búsqueda de felicidad, bienestar, racionalidad… Y el espíritu o “Yo” superior

  • AGRIMONY (Agrimonia): Disposición a tomar conciencia de los conflictos superando la ansiedad que nos producen.

 

  • CENTAURY (Centaura): Fuerza de voluntad para evitar la debilidad y el servilismo.

 

  • CERATO (Ceratostigma): Intuición para ser uno mismo y eliminar las dudas.

 

  • CHICORY (Achicoria): Generosidad para eliminar los apegos y amar sin poseer.

 

  • CLEMATIS (Clemátide): Conciencia del presente para ver la realidad.

 

  • GENTIAN (Genciana): Confianza en uno mismo para vivir nuevas experiencias.

 

  • IMPATIENS (Impaciencia): Paciencia para vivir el presente y permitir su asimilación.

 

  • MIMULUS (Mímulo): Valentía para superar el miedo y transformar las impresiones que lo producen.

 

  • ROCK ROSE (Heliantemo): Heroísmo para superar el pánico que manifiesta el ego delante de situaciones límite.

 

  • SCLERANTHUS: Determinación para discernir entre dos posibles soluciones a un problema.

 

  • VERVAIN (Verbena): Entusiasmo para valorar nuevos puntos de vista y otros enfoques sin caer en el fanatismo; da moderación.

 

  • WATER VIOLET (Violeta de agua): Acercamiento a los demás para comprender y experimentar.

 

DIVORCIO # EL FRACASO DE PAREJA LO REPETIREMOS SI NO DESCUBRIMOS LOS MOTIVOS QUE LO CAUSARON

Miércoles, julio 28th, 2010

 

El fracaso de una pareja es siempre más doloroso de lo que en principio se puede imaginar uno, pero es algo que repetiremos si no hacemos un análisis psicológico de los porqués de ese fracaso y nos limitamos a echarle la culpa a la pareja.

¿Por qué se produce dicho fracaso?: Hay muchos factores y por lo tanto más aún combinaciones de distintos factores que llevan a hacer inviable la convivencia

       Muchas parejas se forman destinadas al fracaso, pues lo que se busca en la pareja es una quimera. La pareja es un estado fantástico, pero no es el “Paraíso”; no podemos esperar que colme todas nuestras aspiraciones, no podemos esperar una pareja libre de problemas y a la que aspiramos para “SER FELIZ”

       Otras se forman por una motivación desviada: Hay que tener pareja porque lo contario indica que eres un fracasado, que no eres capaz de conquistar a alguien. Inconscientemente algunos buscan la solución a los problemas que tienen en el hogar paterno (buscan una huida). Otros buscando rellenar una carencia afectiva de la infancia…

       En la elección de pareja entran muchos reforzadores que actúan en nuestro inconsciente. La relación de pareja de nuestros padres hace que busquemos o rechacemos ciertas características en la persona candidata a formar pareja, cobrando incluso un criterio de prioridad al elegir a la persona adecuada, y que cobra un grado de exigencia que deforma nuestra percepción de la realidad a la hora de hacer una valoración (si nuestros padres tenían un grave problema por los gritos del padre, al menor grito de un chico lo rechazaras por identificarlo con tu padre). Estos reforzadores cobran tal protagonismo que llegan a ocultar otras características que en definitiva van ha resultar de mucha mayor trascendencia (en el ejemplo anterior tanto exigimos en el tema de los gritos que eliges a un chico simplemente porque habla con un tono de voz muy adecuado, sin darte cuenta que tiene otras características que van a hacer inviable la convivencia). También podemos ver muchas parejas que se han formado por pura atracción física, cultural, social, de simpatía…

Existen otros muchos problemas psicoemocionales, que podemos arrastrar y que son causa del fracaso de la relación de cualquier pareja que formemos, por lo que si no analizamos y reconstruimos nuestro yo emocional, estamos abocados a repetir el fracaso una y otra vez.